Es evidente que la plaza del 24 próximo pasado fue para el Gran Globo Amarillo como si le hubiesen puesto una taser en las bolas a máxima potencia. Ver esa marea de gente con carteles y consignas de todo tipo, la mayoría en contra de este gobierno neoliberal que nos toca vivir, fue demasiado para ellos.

Y no importan los números, eran muchísimos, salvo para Clarín y los medios de siempre que no mostraron nada porque cada vista de esa imponente marcha era un supositorio tamaño XXL que recibían por atrás. No lo pudieron y no pueden creer que tanta inmundicia mediática vertida por sus canales cloacas haya sido en vano.

Así y todo no se quedaron quietos. Comenzó luego de este sublime acto por el Día de la Memoria un bombardeo televisivo antiperonista, pero sobre todo anti K, que busca convertir ese maremagnun de gente en un chorrillo de deshielo, pero la gente ya no come más pintura, y más allá de que estén de un lado o del otro de la “grieta”, la realidad se les hace carne y cada día con más fuerza.

Tengo que decir que miro poca TV, un poco por mis actividades diarias y otro poco porque me parece nefasta la programación que hay. Son contados con los dedos de una mano los programas que se pueden mirar. Incluso los noticieros son vomitivos, con una repetición pornográfica del mismo suceso que te deja el cerebro quemado como si hubieses comido hongos alucinógenos.

Pero como era fin de semana largo, de descanso -los católicos dirán de reflexión y reconciliación- me dispuse a mirar el archifamoso programa de las cenas; por supuesto que sabiendo de antemano lo que se vendría dado los anuncios.

Los protagonistas, además de la Señora, eran Julio Bárbaro, Eduardo Feinman, Miriam Quiroga y Mariana Zuvic. La destilación de veneno anti ka por momentos tuvo ribetes de antología, sin embargo, lo mejor de todo fue el llamado telefónico de Zulema Yoma quien pidió responder una aseveración de Julio Bárbaro.

Julio Bárbaro afirmó que la muerte de Carlitos fue un accidente aéreo por lo que recibió fuertes críticas de Zulema, textual: “¿No le parece Julio que una mama que lleva 21 años pidiendo justicia que se tendría que asesorar un poquito más antes de poner en riesgo una causa tan delicada y usted responde con tanta seguridad como si conociera la causa de punta a punta?”… en fin, quedó en bolas y con el culo al norte.

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La cara de Julio Bárbaro habla por si sola

Eduardo Feinman se ocupó -como era de esperarse- de destrozar a Cristóbal Lopez y de paso elucubrar opiniones ofidias sobre que C5N es de los K y la misma sanata de siempre, que se robaron todo y un largo sendero de etcéteras camino al averno. La cara de dolor por el desgarro anal que supuso su despido no la podía ocultar ni con doscientos kilos de maquillaje…

Mariana Zuvic habló sobre Lázaro Báez y hubo decires del tipo “puede que haya bóvedas en Santa Cruz” y la misma cantinela de siempre. Zuvic es la esposa de Eduardo Costa y ahijada -dicen “hot”- de Lilita Carrió y junto con ella son autoras de varias de las denuncias que se vienen haciendo en los últimos tiempos.

Eduardo Costa es diputado por Santa Cruz del ARI desde hace unos 6 años , dueño de la cadena Hipertehuelche(que comercializa artículos para la construcción, entre otras cosas). Una de las sucursales de dicho negocio fue construida en El Calafate, sobre terrenos comprados a $ 7,50 el m2, igual que lo hizo la familia Kirchner. Por supuesto que Zuvic denunció a Kirchner pero no a su marido, no se va a pegar un tiro en las bolas. Asimismo, también construyeron otra sucursal en Pico Truncado y dicen que el terreno lo pagó a razón de $ 2,50 el m2…

Y qué decir de Miriam Quiroga que ya no haya salido en los medios, solo falta que en cualquier momento empiecen a mostrar dos pendejos diciendo que son hijos del finado Néstor con ella. Impresentable mamarracho mediático.

Lo realmente repulsivo del programa y que lleva al paroxismo del vómito cerebral y espiritual es el ataque liso, llano y putrefacto sobre un ex presidente que está muerto y no se puede defender. Creo que más bajo no se puede caer.

Alguno me twiteó que “la muerte no redime” y es verdad, pero aprovechar la indefensión de un cadáver habla más de la gente que promulga las consignas que del propio muerto, y para esto no hay calificativo posible en todo el diccionario de la RAE.

La plaza del 24 fue una contundente muestra de la voracidad del pueblo por el equilibrio político en todos los sentidos y contra ese hambre manifiesto no hay pasquín televisivo que pueda soslayarlo.

La Operación Dinosaurio Legrand solo da cuentas de lo mal que les cae el protagonismo que tuvo, tiene y seguirá teniendo la militancia del pueblo, que lejos de estar muerto o dormido está más vivo que nunca.

¡Nunca más, no pasarán!

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