Desde que ganó este personaje títere del establishment y payaso político de Mauricio Macri,  y viendo venir el apagón mediático, he comenzado a recorrer la web en busca de sitios informativos alejados de la hegemonía que hundió en el “cambio” a muchos de los  medios tradicionales.

Entre aprietes por la pauta publicitaria indistinta y el despido de periodistas opositores a Cambiemos, algunos de estos medios conocidos pasaron a ser una especie de pasquines de mala muerte que solo atisban noticias más o menos coherentes con la realidad pero muy lejos de los análisis profundos de otrora. Peor aún es ver que algunos periodistas “cabeza de serie” hicieron, para con sus oyentes, como la canción de Pimpinela: “olvida mi cara y pega la vuelta“, es decir rifaron su credibilidad y ya no serán los mismos.

 Hay excepciones honrosas y dignas de destacar que todos conocemos, pero son muy pocas en comparación con la catarata mediática “amarilla” que pasó a poblar la grilla de la TV y de las radios. Y lo peor de este tsunami no solo es la mentira sino la ocultación y la falsificación de la realidad, dando como certeza absoluta ideologías non sanctas o poco propicias al común de la gente que no cae en el chiste que le enrostran.
Este trabajo de buscar la noticia real o la escondida por parte de un ciudadano común como yo, es un poco ingrato y difícil porque supone tener que revolver y analizar la veracidad de lo que se publica en estos sitios e incluso en redes sociales como Facebook o Twitter. Mucho de lo que se enuncia como verdad incontrastable tiene tufo o tendencia facciosa o, en el mejor de los casos, suena a verdad parcial poseedora de una subjetividad complicada de establecer.
Estos medios, constituidos mayormente por webs o blogs de opinión y diarios digitales poco conocidos, son los que muestran lo que realmente está pasando y con análisis que a veces superan lo esperado. Asimismo, es un aliento esperanzador, encontrar que algunos de ellos son pre existentes y que fueron creados por periodistas u opinólogos que hoy ya no tienen la exposición mediática de antes.
Por otro lado, es preciso resaltar con vehemencia que hay periodistas que no se vendieron al mejor postor y, desde una “seudo clandestinidad” en las redes sociales, siguen brindando información veraz y opiniones de peso que nos ayudan sobremanera a mantener una visión más cierta sobre lo que pasa.
Es así que, en esta recorrida en la web, me voy encontrando en los últimos tiempos con opiniones en contra de estas medidas políticas-económicos-regresivas devastadoras que está llevando a cabo este gobierno, que se pasa por el traste la famosa “república” de la Doctora Carrió;  la que se llamó y se llama al silencio cuando Macri pasó por encima las instituciones gobernando cual dictador vía “supositorios DNU“, como dice mi amigo Puppy.
Este personaje tragicómico argento, ahora tiene la caradurez de pedir la cabeza de Etchegaray, nombrado director de la AGN, solicitando a la justicia una medida cautelar para que no pueda asumir al cargo. Muestra de este modo, una vez más, su desvarío político, su grado de inclinación hacia la defensa de intereses inconfesables.

Este personaje recorrió y recorre los canales del grupo Clarín desparramando mentiras, insinuaciones cercanas al fascismo y todo tipo de argumentaciones en contra del kirchnerismo, como si todo lo que sea “K” proviene del mismo Lucifer al que, por supuesto, contrasta con su religiosidad católica furibunda, como si ella fuese la Beata Madre Teresa de Calcuta.

También he leído en Página 12, quizás el único diario que constrasta con la ideología actual imperante, que el famoso fiscal Campagnoli, aquel que junto con el periodista Jorge Lanata lanzaron un operativo mediático-judicial en contra de Lázaro Báez para intentar dejar pegada a Cristina Fernández de Kirchner; aquel que posee la triste fama de ser el fiscal con más denuncias en su contra (20, por parte de otros jueces, otros fiscales y abogados particulares); el mismo que defendieron vehementemente todos los del arco político de Cambiemos; este personaje está en contra del “protocolo de seguridad” que permite a la policía detener en la calle a cualquier persona para averiguación de antecedentes, tal como sucedía en épocas que nadie quiere recordar.
“Campagnoli manifestó su preocupación por la resolución de la justicia porteña al considerar que “la policía está ahora facultada para avanzar con estas medidas intimidatorias”. Para el legislador, la decisión del tribunal porteño “se enmarca en el giro autoritario que ha adoptado el Estado desde la asunción de Mauricio Macri”. “Con este tipo de decisiones, resulta cada vez más evidente que están preparando el terreno para intentar darle una supuesta legalidad a la represión contra las víctimas de su modelo excluyente”, concluyó Campagnoli.” (Fuente Página 12)

¿Que dirán ahora?

Podría seguir con más noticias alentadoras, esto es solo una muestra que indica que gran parte de lo que hace Cambiemos es un avallasamiento a la república, en el sentido más constitucional del término, porque “república” es el sistema político que vasa su fundamentación en el imperio de la ley, de la constitución, cosa que no está sucediendo.

Recordemos que la diferencia para el triunfo de Cambiemos fue mínima y que contaron con el famoso voto útil, el voto odio y el voto de Frente de Renovación de la impresenable veleta de Massa, mucho de los cuales hoy ya no existen.

El futuro depende, como siempre, de todos nosotros, de las exigencias y rendición de cuentas que tenemos que exigirle constantemente a nuestros representantes porque de lo contrario sucederá como decía el general Perón: “cuando los pueblos agotan su paciencia, hacen tronar el escarmiento“. Nadie quiere eso, ya lo vivimos.

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